viernes, mayo 27

Más zorra que mi corazón.

Si prometes que no te enamoras.


Tan solo un pasatiempos que no fue más allá de la básica y guionada dicción que no dice nada. No te llena, es solo cubrir el ocio de una tarde turquesa que no cubre expectativas. No tolerás la fallida improvisación que no pudiste remontar. Me dí cuenta a tiempo, pero me mentí con tu imagen una y otra vez, no correspondido objeto de amor.
El elemental intento de algo que no fue nada. Es por eso que no querés ir más allá de lo tangible, porque guardás escombros descascarados que juntan mugre en tus bolsillos, y llevás entre tus manos el frío reflejo de lo que parecés ser.
Un simple orgullo de lo que creíste te infló y te llevó a volar como un globo que proclama libertad, pero te enjaulaste entre los barrotes del olvido y te pinchaste, y te vaciaste de esperanzas que dejaban sentir.
No va a volver atrás sobre las líneas que tachaste, ni sobre los renglones que dejaste en blanco para figurar prolijidad. Es hora de que grites borrón y cuenta nueva para no verte parecida al objeto.
La vida no es esto, no te cuelgues de la primer cuerda que te largan a vacío por jugar, porque vas a ser la marioneta de una ilusión fulana.

lunes, mayo 23

Como juzgar al sol por salir de día.

Mi culpabilidad es como una pecera vacía.


- Y si digo que me equivoco, es porque se que mis intentos no van a ser mayores que las ganas de no pertenecer. Y si decido afilar la piedras, es porque me resulta más sencillo que limar las asperezas del ayer, y si no me esfuerzo para eso, es porque estoy segura de que no voy a poder llenar el vacío de los hermoso que debió haber sido tocar tu felicidad. Y si me destruyo, es porque no confío en el futuro, porque simplemente no me alcanza con inspirar en lo más profundo esas desgarrantes ganas de volar, que duelen como una escarificación que graba tu nombre en mi pecho. Y si busco adelantarme en el presente, si busco sobrios atajos, es porque tengo la certeza de que con los pies sobre la tierra no voy a poder siquiera tocar la soga de la campana para dar incio a un papel de doscientos papeles. -
Solo porque necesitás sentir el calor de los besos pretéritos, tocás el climax de la demencia, y solo porque decís ser sola, te unís a endebles existencias que desapareceran en un abrir y cerrar de ojos que no ven más allá de una sombra genuina.
Es por el miedo a subir muy alto, solo porque la caida va a tardar mucho y llegar al suelo va a doler como nada. Porque a lo mejor te prepararon para esto, y vos lo sentís como una tortura. Y no podés olvidar tu flajelo, solo porque te planteaste preconceptos que se te cumplen al pie de la letra, pero si te querés desatar vas a tener que ser la luna llena de un noche cerrada.
Ya no te disfrazes de héroe, ya no intentes buscar en los recónditos rincones las pelusas de lo que quisiste que fuera. Porque lo explicaste muy bien, pero tu modo de descarga no te da el paso para superar, y no superar te convierte en el bufón de tu propia vida.
Estás completamente segura de haber cometido los más fatales errore en tu afán por ser prefecta, a lo mejor el destino realmente existe y tenías que pasar por esto solo para dejar de someterte en el futuro y por fin hundirte de lleno en el fondo de tu pecho. Llamás la atención con superficiales fórmulas que no resuelven la ecuación que a diario te planteás.
Escribite la piel, pero no presiones mucho, porque te vas a hacer un tatuaje permanente de tinta barata.

viernes, mayo 13

Perro que ladra.

De nada sirve querer nadar
si convertís el agua más cristalina
en el pantano más asqueroso.
A menos que seas una flor de loto.


Supongo que a la mañana tengo las ideas más claras, me figuro un horizonte sin improvisaciones. Analizo el sentir de un inevitable cosquilleo en la nariz y un punzante dolor en el corazón y caigo en la cuenta de que lo que no te mata te fortalece.
Creo en lo errores, pero más en lo que se aprende de ellos. Miro por encima del hombro a quien tropieza una y otra vez con la misma piedra, soltando en el vacío la cepa de lo que reconocía preciado y acedando el camino olvidado. Me desligué de lo que hizo añicos mi estructura más confiable, hasta convertirla en un fino polvo que se voló con el primer viento de la primavera.
Porque esperé las respuestas acertadas, dándole tiempo y aire al mismo tiempo, y me devolvió etapas perdidas rescatadas del diván de mi desidia. Aguardé que las palabras en las que creí me apoyaran en mi peor reparo y recibí una exquisita melodía que jamás voy a poder recordar.
No quiero mantener los escombros de lo perdido, ni patear retazos de sueños malogrados. No pienso bajar los brazos, ni castigar la dejadez del ayer, pero tampoco atarme al miedo de rematar un perfecto esbozo pintado con el colorido capricho de vivir.
Dicen que somos lo que comemos, y yo ya no me trago las broncas, ni saboreo la áspera impotencia de querer correr.
Le pongo nombre y apellido a la voz de mi conciencia para que me diga todo lo que yo no me animo, y para que me de la mano cuando me supera lo existente. Me llena de vacío, pero me declaro adicta a la dulce mentira que engendro una y otra vez para legitimar lo que soy, y así también aprecio mi mundo más cercano desde esferitas de cristal, que cuido con todo lo que puedo dar para que jamás se fracturen.
Es muy fácil soñar, pero para concretar hace falta saltar, porque las escaleras para subir al cielo se construyen desde abajo.

martes, mayo 3

Supongo que esta mañana me desperté con miedo.

Aquí no hay luces de escena.



-Tengo que dejar de ver en punto-, sospechaste y juzgaste tu suerte tan particular. Maldijiste tu presente con ganas de abrazar el futuro y atesorar el pasado en cajitas de Pandora.
Pero esto también pasará, como los veranos más ansiados y los inviernos más taladrantes. Como esa adoración no correspondida que te llegó al alma, te dolió hasta el hueso, y un día sin más olvidaste y hoy desconfiás de su autenticidad. Pasará como ese otoño que te tapó de hojas secas y te encandiló con su dulce sonido para anticipar el invierno más frío de todos, que se fue del almanaque antes de lograr sorprenderte. Se va a ir como los mejores momentos, que ardieron en lo profundo de tu corazón, y como las desiluciones que hoy no son más que patrañas que ya no duelen. El tiempo mata las culpas y altera los más sinceros sentimientos. Descose las más estrechas ilaciones y teje los lazos que nos van a decorar el resto de nuestra vida. Hace historia el ahora y ahora lo lejano. Convierte el amor en odio y el odio en olvido. Lo suave en joven y lo joven en ajado. Arrebata lo que pensabamos tener seguro entre nuestras manos y acorralado contra el pecho. Perpetra imágenes en forma de cuadritos, que cuelgan de nuestra memoria adornando cada momento, y crea semblanzas perfectas en forma de libritos.
El tiempo es como ese viento que se llevó las más dulce palabras. Entonces esto también pasará, porque el viento se lleva todo.


Más allá de toda pena
siento que la vida es buena.

miércoles, abril 27

Significar

y mil gotitas de rocío mojaron tu cara
esa tarde, donde el perfume de las rosas
endulzaba el gusto de vivir



Y cantando victoria bajo el sol del mediodía, te perdiste en la inmensidad de la ciudad, con una sonrisa que iluminaba tu sonrojada cara pálida. Y saltaste de alegría creyendo entender que la felicidad se encontraba entre azules y negros, en una sola de las cosas más simples. Gritaste antes de tiempo, y te reíste de ello, asegurándote todo lo que creíste haber ganado en las más crédulas palabras que resonaron una y otra vez entre los rulos de tu pelo.
Y pensando que el día y la noche eran iguales, dejaste pasar el largo instante que los separa, pensando que llegaría el momento más oportuno para intentar remediar tu idiotez. Y los días se te fueron escapando del almanaque de la mano de tus ganas de empaparte con amores de ensueño.
El dilema de ser un recuerdo fugaz, o una huella que se te graba con todas sus marcas dactilares en los más profundo de tu memoria, confunde tu sentir y te revela a lo real. Ser historia a tiempo, o el olor a azúcar tostada de las líneas de Allende. Ser lo más olvidado del olvido, o una estrella más en los cielos más oscuros.
Oyendo la verdad, y estimando el regocijo de acordarte tu apetencia, fuiste barriendo los restos de un fino deleite, para nos dejar que la vida se te valla persiguiendo un pedacito de pasado. Persiguiendo un minuto eterno que ya no vuelve más.

jueves, abril 14

Zafar

Hay un cielo azul en el que quiero nadar, cuando me aplasta el gris plomizo de las ilusiones mundanas.

sábado, abril 2

martes, marzo 29

Como solía ocurrir.

Y mi cabeza se me enfrenta en una noche de solo pensar.

Por el miedo a bajar y a no volver a subir nunca más, a volver atrás. El miedo al amor y al desamor, a la soledad y a la decepción. El miedo al miedo y a que nada te asuste. El terror a las arañas y a nunca rebasar el rencor. El miedo a que el subte no te vuelva a inspirar, y a que este texto no suene bonito. Por el pavor al fracaso, a la resignación, a la desilusión y a la nostalgia. El temor a sufrir y a que nada te afecte. El miedo a la frustración y a no poder superarte jamás. El espanto a no poder aclarar, y a oscurecer por perderlo todo. Recelo por lo desconocido, y horror ignorarlo todo. La alarma por no poder evitar el hastío por lo hermoso, y por no querer verlo. El temor a no volver a ver sus ojos, y a que nada te deslumbre otra vez. Por no querer ver, y el rechazo a dejar de sonreír. La cobardía de no arriesgarte por lo anhelado y por perder un poco de dignidad al hacerlo. El miedo a la ilusión y al desencanto. Por no querer pensar, y por razonar de más. El miedo a crecer y a no asumirlo jamás. Por el terror de no explorar nada por cuestionartelo todo y por el regocijo de evitalo.
Por la alegría de vivir el mundo, verso a verso, y por enamorarte de eso.

jueves, marzo 24

Me espera el sol en una estación.

¿En algún momento de tu existencia te vas dar cuenta
que la vida no es como parece, y que los sueños y
las esperanzas son una patraña, triste mentira?
No, porque todavía no perdí toda mi vida en un suspiro.



En tu vida no se justifican los agravios del pasado, esos que son vistos como el trailer de una pesadilla de la que supiste despertar a tiempo. Evitaste perder el temor a hundirte en un sueño hermoso y cálido, porque aprendiste a separar el cielo estrellado de las nubes rosas que anuncian las tormentas. Porque recuperaste la inspiración, esa manera atípica y metafórica de ver la vida, que te deja narrar, bajo un intento de verso que suene lindo, textitos que son tuyos, y que no importa que nadie ojee.
Es imposible ser perfecto en lo mundano, porque no hay clases para aprender a vivir, o psicólogos que se enseñen a estar preparado para nada, o para todo. La vida está llena de caminos, pero paralizarnos por el miedo a seguir, cuando se nos abre un abanico de posibilidades, no es la solución a nada. Sentir te construye y hace más cálido tu existir, cuando comprendés que nadie es capaz de sacarte todo lo que brilla ante tus ojos. Son esos susurros que te sopla el viento al oído, los que te convencen que nunca más vas a caer.
Gracias linda, por abandonar el fanambulismo que practicabas sobre hilos de horror y desencanto.


sábado, febrero 5

Y ver que hay del otro lado.



Ansiosa por llegar
donde las olas castigan las nubes.

miércoles, octubre 20

Hay, aromas que me quiero llevar.

El tiempo es un efecto fugaz...




Hay cosas que no voy a olvidar.


miércoles, octubre 6

A ver si organizo la idea...

Ignorá la tormenta, no importa si moja.






viernes, julio 9

Hoy tuve miedo de tu sonrisa.

y siempre es viernes y está de verano.

Para romper con todos esos clichés, para demostrar por primera vez, que de cuando en cuando, llueven gotitas de colores sobre tu pelo revuelto, que cuelgan como caireles y caen a morir, llenas de felicidad por haber vivido en el aire.
Porque el sonido que llega hasta tus oídos desde lo más alto del infinito, te desbordaba de las más dulces ganas de bailar, y así poder saltar como loca. Porque el sol, que te quema la piel y sonroja tus mejillas, te da esa sensación de alegría primaveral, aunque estés abrigada hasta la nariz por esa bufanda de colores tan vivos como tus ganas de reír.
Porque bailar bajo las flores de los ciruelos que el viento arrancó si piedad de esas ramas que van quedando desnudas, te hace sentir dentro de una película donde las perdices son el plato principal.
Porque tus pies descalzos pisan el pasto verde, y las gotitas del rocío salpican tus piernas pálidas, al compás que tus inquietos bucles se van abrazando, enredándose entre sí para no querer soltarse jamás. Porque querés cantar con pasión, sin importarte que no llegues ni al mínimo tono y que los cristales bañados por la luz del día, tiemblen al escucharte.
Porque los espejos se rompen en tu cabeza, creando un caleidoscopio totalmente lisérgico ante lo ojos que no logran creer como hay tanta alegría dispersa entre esos rulos disparatados, que por primera vez no necesitan ni una invisible que los reprima.
Porque por un instante, tus sueños vuelan como babas del diablo a tu alrededor, que podés cazar como mariposas, mirarlos y solazarte en su perfección, para soltarlos a que vuelvan a volar por siempre. Porque tus recuerdos descansan a tus pies en forma de dientes de león, que arrancás y soplás al aire, con la certeza de que nunca se van a ir de tu lado.
Porque las nubes más bajas entán a tu alcance, solo basta con dos subidas para llegar al cielo y contemplar toda una vida de colores, desde lo más alto.



HOY REVOLUCIÓN!

miércoles, junio 16

Entre nunca y quién sabe,

Fue bajo un cielo de cenizas que prometió no volver a ilusionarse, al descubrir que ese brillo que se prendía frente a sus ojos, era tan simple como un fósforo que arde un instante y se consume tan rápido como los buenos momentos.





domingo, junio 13

El zumba se colgó

..del bondi a Finisterre


En un estúpido y utópico afán se te fue la vida.
La desesperación por la soledad y la falta de razón llenaron tu cabeza y una importante ceguera nubló todas tus percepciones sobre el mundo externo, todo lo ajeno a vos, todo eso que de alguna manera te podía tocar.
Pasó desapercibido, pero ese día llegó, el día en el que ya no existían esas preguntas que hacían sentirte mejor, o esas frases que lograban robarte una sonrisa, efímera, pero sonrisa al fin. Ni siquiera reclamabas esos necesarios clichés, ni por más retóricos que fueran. Lo que no se te iba en lágrimas, se te iba en suspiros invisibles ante los ojos de todos aquellos que se habían hecho un concepto superficial de tu manera de ser. Un círculo vicioso había encerrado tu vida.
Y destilando gotitas de colores cargadas de demencia, trataste de hacer oídos sordos a esos comentarios que el viento frío de la madrugada trajo a tu sentir, como si volaran plumas con millones de agujitas a bordo que solo conseguían abrir más una herida que trataste de tapar con frialdad.
Dicen que los extremos son malos, pero los fondos son peores.
'¿Cómo hago para volver el tiempo atrás?' Un simple gesto te hizo caer que habías tocado ese fondo tan temeroso, y que salir de ahí podía llevarte la vida que dejaste ir en tu afán estúpido y utópico.



[sueña con que su rollo sea
película de amores suaves]

miércoles, junio 2

domingo, mayo 30

Los Exploradores.

Tres cronopios y un fama se asocian espeleológicamente para descubrir las fuentes subterráneas de un manantial. Llegados a la boca de la caverna, un cronopio desciende sostenido por los otros, llevando a la espalda un paquete con sus sandwiches preferidos (de queso). Los dos cronopios-cabrestante lo dejan bajar poco a poco, y el fama escribe en un gran cuaderno los detalles de la expedición. Pronto llega un primer mensaje del cronopio: furioso porque se han equivocado y le han puesto sandwiches de jamón. Agita la cuerda y exige que lo suban. Los cronopios-cabrestante se consultan afligidos, y el fama se yergue en toda su terrible estatura y dice: NO, con tal violencia que los cronopios sueltan la soga y acuden a calmarlo. Están en eso cuando llega otro mensaje, porque el cronopio ha caído justamente sobre las fuentes del manantial, y desde ahí comunica que todo va mal, entre injurias y lágrimas informa que los sandwiches son todos de jamón, que por más que mira y mira, entre los sandwiches de jamón no hay ni uno solo de queso.

J. Cortázar ♥

sábado, mayo 15

Dejame sentarme aquí, a pensar tan solo en vos. ~

a mirar en tus ojos estrellas...


Creo que fue la luz de las diez de la mañana, la que me hizo acordar que le pongo una barrera a todo aquello que quiera ir más allá de lo tangible. Maldita osadía, la de intentar querer un ilusorio.
Eran de color miel grisáceo, los ojos en los que me perdí para imaginar que simplemente podía abrazar esa ilusión, e irme a otra galaxia. No me gustaría, tampoco, sonar como de película, pero el sol que se reflejaba en esa cara pensativa y animada, generó un cuadro casi de ficción, hasta angelical, de esos que parecen detener el tiempo, creando un marco perfecto para darme cuenta de cosas verdaderamente trascendentales. Aunque, sin duda, aquellas revelaciones repentinas puedan hacerme caer desde lo más alto sobre un almohadón poco piadoso. Por eso, darse cuenta que más allá de los límites inconscientes es preferible mantenerse al margen de ciertas cuestiones; amordasando las ganas de gritar una verdad lastimera con gusto hiel, puede desolar.
Pero con la paciencia de Penélope, perdiéndome una y otra vez en esa mirada tímida y en esos modales que parecen de caramelo, te voy a ir dejando atrás. Y con una consciente falta de perdón, voy a emparchar los agujeros que quedaron en esta razón, esfumando ternura, dolor y nostalgias.



sábado, abril 24

Mentiras amables, veneno paciente.

Nada de lo que supiste lucir.


Y simplemente deseaste que te destierren del mundo, por haberte convertido en lo que más odiás. Tu tan acomodada y segura cabeza no se enfrió, y pensaste bastante mal, quedando plantada en medio del más taladrante de los vacíos. Y de nuevo, te costaba desifrar esos códigos ilegibles que en un tropiezo, se juntaron con los tuyos; y te sentiste el paréntesis que nadie lee, de ese texto asperamente resaltado de un horrible amarillo chillón. Y en medio de ese desenredo, te calzaste el disfraz de Lucecita, encondiendote detrás de los hilos que te manejaban. Pero querida, los títeres no tienen vida, simplemente se dejan llevar. No consideran, ni proyectan, tan solo se ven obligados a ir hacia donde su titiritero los quiera arrastrar. Tampoco se revelan, ni sienten. Existen. Sin embargo, tu recreo terminó antes de lo esperado, y ese agudo y odioso timbre, te sentó de golpe, haciendote deplorable ante los ojos de todos. ¿No era que no te importaba lo que dijeran los demás?. Ya es hora que explotes esa fría burbuja y te des cuenta de algo: las perfecciones, son de novela, errar es humano y el flajelo, no sirve.



y pronto empezaste a ser un recuerdo
y nada de lo que me gusta extrañar.



jueves, abril 22

La luna es una daga manchada de alquitrán.

Vine a Praga a romper esta canción por motivos que no voy a explicarte,



Dos dedos en la llaga:-
Me llenaba de una dichosa frialdad que inundaba cada uno de mis sentidos con palabras que, sin duda, llegaban a sacar de quicio. Actitudes, comentario y edulcoradas frases, hacían un arte subrealista que se lograba acuarelando furor, confidencias e impotencia. No lo podía decir, funcionaría como
proyectil que impactaría en los oídos de todos, dejándome parada en una nulidad inverosímil.
Los motivos que no voy a explicarte se resumen en que vine, simplemente, a cerrar un breve y confuso capítulo. Quisiera cerrar las tapas de un libro con un final inesperado. Seguramente fue mi capacidad de hacer una historia maravillosa, hasta ilógicamente creíble, del simple aleteo de una mariposa. Pinté un panorama con todos los colores de
la paleta, que se mezclaron con un helado baldazo de agua, formando el más básico y vulgar de los marrones. Fue como si hubiera relatado la construcción del Taj Majal en papel, y en el desenlace decir que se prendió fuego. Pero sin dar muchas vueltas, los finales que escribo, son siempre los mismos. Con la intención de hacer un libro interesante, con relatos que cuenten historias fabulosas, caí en la tan odiosa monotonía, donde ni un desvarío se encuentra entre ausentes personajes.
Prometo que éste, es el último intento que hago por captar esa atención tan codiciada que pasa junto a mi, dejandome tan solo una brisa tenue y distante. Es el último intento que hago por forzar eso, que no se puede explicar. Es el último intento que hago por describir una patraña semejante, que termina pareciendo una leyenda. Es el último intento que hago por cumplir esa vaga ilusión que pesco de un simple momento, que en mi falta de reclamo, pareció algo verdaderamente importante. Hice un mar, de un puñadito de sal caído sobre la mesa.
'
En mis sueños compongo novelas enteras', ay Fedor, a veces me dejás sin palabras...
Y finalmente, destilando los excesos de ese chasco y ventilando recuerdos, voy a ir dejando atrás las quimeras que quedaron de aquel delirio que no debió haber pasado nunca.






Era una noche maravillosa...

"...Me recuerda a una de esas muchachas endebles y enfermizas a las que a veces se mira con lástima, a veces con una especie de afecto compasivo, y aveces sencillamente no se fija uno en ellas, pero de pronto, en un abrir y cerrar de ojos, sin que se sepa cómo, se convierten en beldades singulares y prodigiosas. Y uno, asombrado, cautivado, se pregunta sin más: ¿qué impulso ha hecho brillas con tal fuego esos ojos tristes y pensativos?, ¿qué impulso ha hecho volver esa sangre a esas mejillas pálidas y sumidas?, ¿qué ha regado de pasión los rasgos de ese tierno rostro?, ¿de qué palpita ese pecho?, ¿qué ha traído de súbito vida, vigor y belleza al rostro de la pobe muchacha?, ¿qué la ha hecho iluminarse con tal sonrisa, animarse con esa risa cargadora y chispeante? Mira uno en torno suyo buscando a alguien, sospenchando algo. Pero para ese momento y quizás al día siguiente encuentra uno la misma mirada vaga y pensativa de antes, el mismo rostro pálido, la misma humildad y timidez en los movimientos; y más aún: remordiemiento, rastros de cierta torva melancolía y aun irritación ante el momentáneo enardecimiento. Y le apena a uno que esa instantánea belleza se haya marchitado de manera tan rápida e irrevocable, que haya brillado tan engañosa e ineficazmente ante uno; le apena el que ni siquiera hubiese tiempo bastante para enamorarse del ella..."



Noches Blancas -

martes, abril 20

So it goes.




Life is a spell so exquisite, that everything conspires to break it.•


jueves, abril 8

En medio kilo entran cuatro limones.

y el mar es una especie en extinción
un barco a la deriva
una lágrima de ron


Fue en esa fría noche de julio en la que estalló aquella bomba rellena de sentimientos revueltos, con una pizca de rabia que acentuaba el gusto amargo de esa desilusión fortuita. Fue cuando se consumió del todo la mecha que construiste con sosiego y entereza, dejando una sensación de parcial vacío. Todavía escuchás dentro de tu cabeza, como un eco lejano, esos comentarios limpios de noción a los que no supiste responder con claridad. Maldita ceguera la que no te deja entender ni aceptar que las apariencias realmente engañan. Imagen que trazaste con satisfacción, y que tardó en borrarse lo que dura en esfumarse un charquito de agua dulce entre los dedos. Lo único que te faltaba para cerrar ese triste y bizarro capítulo era el aplauso final, donde por fin aceptarías que el tiempo mata todo, y que ahora le tocó morir a ese fabuloso esquema erróneo que te habías hecho con regocijante satisfacción. Sentías que tenías que buscar con cuentagotas ese cariño que te hizo sentir incrédula ante la vida misma. Desconfiaste hasta de tu conmoción. La resaca que dejó ese invierno no podía afectar todos los planos de tu vida, de todas formas, no te diste cuenta y creíste vivir el circulo vicioso de una etapa que jamás ibas a poder superar.
Y en el momento más inesperado notaste que en medio kilo entran cuatro limones, preguntándote 'por qué no cinco', y ahí te diste cuenta que las disparidades pueden ser peligrosas, y que es ese gusto amargo lo que los hace unirse y formar el cóctel perfecto.




Es un hogar para mi corazón.

martes, abril 6

No he sabido ir a favor del viento,

Aunque nunca me callo, guardo un par de secretos.


...y ahí fue cuando ya la única esperanza que te quedaba era jugarle a los dados tu suerte. No importaba ya lo que saliera, más abajo no podías llegar. Si antes pensabas que nadie llegaría a valorar la existencia de algo que pasaba tan desapercibido, ahora que se había convertido en una atracción efímera y libre de dignidad, no te quedaba más que resignarte a que la vida pase. Un año más, un año menos. La diferencia era mínima, pero para vos era algo terriblemente trágico. Un año, sinónimo de eternidad y millones de realidades atroces. Te aterraba volver, te veías caminando por una cuerda floja que amenazaba con lanzarte de vuelta al pasado. Pero tu perfecta vara para mantener aquel equilibrio al cual te habías amoldado y acostumbrado tanto, se fue acortando hasta dejarte al borde de la más temible de las peripecias. Jugaste con el fanambulismo de tu veracidad, con la certeza de que nada te podía bajar de aquel sencillo y elemental podio que lograste construir con retazos de imaginación, bordados a una realidad que lograste superar con mera comprensión propia. Una mezcla entre rabia y sofoco sentías cuando te diste cuenta que todo aquello que lograste construir lentamente, y todo lo que te faltaba, se vio derrumbado por un arrojo que nadie hubiera tomado con tanta seriedad e importancia. Esto, te recordó a aquel abandonado castillo de legos que trataste armar arduorosamente, y que ahora descansa empolvado y olvidado en un rincón sin muchos ruedos. Temiste que pasara lo mismo con todo lo que añorabas, por eso, evadiste cada piedra de aquel tramo que te costó pasar más que nunca, haciendo oídos sordos a cada glosa que lograba punzarte los oídos...
Pero tratá de darte cuenta que tropezón no es caída y que la vida no es más que un juego con el firme objetivo de burlar a la desgracia. Las reglas las ponés vos, pero jugalas con dados de optimismo, y sé feliz.


De par en par te abro las puertas que me cierras,
me cuentan que el olvido no te sienta tan mal,
la paz que has elegido es peor que mi guerra,

miércoles, marzo 31

Un domingo por San Justo.

Del otro lado del valle del Ebro, las colinas eran largas y blancas...


Clásico domingo de lluvia en que los planes van desde dormir, hasta quedarse en casa, viendo típicas películas mediocres que son miradas cuando no hay proyectos interesante para un día con tantas limitaciones; con una enorme taza de chocolate caliente. Gracias a este hábito inconsciente de no disfrutar lo placentero que puede llegar a ser una jornada con tinte naranja bajo un aguacero; cuando la tarde de ideas revueltas se hacía evidente, decidió ausentarse por unas horas. Esquivando patadas poco evidentes que la inundaban de la más evitable de las iras, con el discernimiento de cosas que la superaban, se subió a aquel colectivo que la alejó lo más que pudo de su rutina. Recorrió calles tan inundadas, por el incesante chaparrón, que parecían las más contrastantes lagunas con aquel panorama urbano del cual era bueno despegarse de vez en cuando. Pasó por lugares totalmente desolados, donde se creaba una total disparidad con locales abiertos a toda hora, tan característicos del consumismo actual, aunque los mismo no fueran visitados por nadie. Y le dio por pensar, le dio por pensar en el valor de la vida. En lo insignificante que podemos convertirnos y al mismo tiempo lo precioso que puede llegar a ser, valorar que tenemos la posibilidad de ser felices, con el agasajo de ser libres, aprovechando las oportunidades que nos regalan. También pensó en lo absurdos que nos vemos, cuando creemos que podemos cambiar el mundo, saboteando lo más preciado, eso mismo que logramos construir en un descuido; sin estimar que muchas veces, las cosas más hermosas nacen de una flaqueza, las más tibia de las flaquezas. Evaluó lo sencillo que suena decir que podemos hacer lo que queremos con algo que nos pertece, y al mismo tiempo lo sentimos tan lejano que es casi imperciptible a nuestros sentidos, a nuestros más íntimos sentimientos que parecen inmutables cuando de despedidas se trata. Decidir, de eso se trata, si después de muchos ruedos y definiciones vacías, podemos decretrar cuan preciada es la vida con una simple osadía.



Todo sabe a regaliz... como el ajenjo

domingo, marzo 28

Linda infinita.

You don't need me to tell you now, that nothing can compare.



Es simplemente cálida, y cada instante lo hace tibio y dulce. Entre juegos y reproches, upa a escondidas frente al espejo y peleas sin sentido, risas y llantos me acompañó a crecer y a ver el mundo de otra manera con su instinto psicológico combinado con el protector de hermana mayor. Y con su mundo de colores (tirando a verdosos), altibajos (que sacan de quicio), locuras al borde del delirio (divagué en algunos detalles) y sus consejos y preguntas poco sutiles (you know¿) la amo y no la cambio por nada. Le mando el más grande de los abrazos, y estoy para todo :)
Sos muchi tatón, gracias por tanto ♥


I told you, forever.
I love you, forever.

miércoles, marzo 24

Cuando suena el río, suena el río.•

24 de marzo de 1976 - ¿con qué libro se educó esta bestia sin alma y con saña?




Ya no se distingue entre la vida y la muerte, cuando nos meten en una burbuja, donde lo único que podemos hacer es contener nuestras más íntimas y reprimidas ganas de vivir, de sentir. Burbuja que se va llenando con lágrimas que rebotan en el frío asfalto, dejando una huella imposible de borrar, de aquel libro tan vulnerable. Motivos que transforman tu cabeza en una pompa tan frágil como las alas de una mariposa que vuela libremente hacia aquel sol traicionero; capaz de quemar y matar todo a su paso, al punto de explotar, dejando la más cálida estela de lo que fuiste. Y de repente, la identidad no es más que un simple conjunto de letras y palabras, tan fácil de arrebatar como el dulce de un niño indefenso. Y la vida se convierte en algo tan endeble, que solo cuesta la presencia de algo tan insensible, y la ausencia de un corazón con un sólo rastro de afecto corriendo por las venas, para apagar treinta mil destellos y para dejar un país en la peor desolación. Solo hace falta el paso de una infamia semejante para expropiar algo tan único como es la libertad, como es la identidad, como es la misma vida.





[..cantamos porque llueve sobre el surco

y somos militantes de la vida
y porque no podemos ni queremos
dejar que la canción se haga ceniza.
cantamos porque el grito no es bastante
y no es bastante el llanto ni la bronca
cantamos porque creemos en la gente
y porque venceremos la derrota
cantamos porque el sol nos reconoce
y porque el campo huele a primavera...]

¡NUNCA MÁS!

viernes, marzo 19

Es una historia sin principio ni fin.

voy hablando sin palabras..


Planeaste ser ella, buscando la manera de que todo sea estupendo. Habías dejado todo ya preparado para ese día en particular. Quisiste que el reloj corriera tan rápido como un atleta, pero los minutos eran eternos, y las eternidades pueden resultar de lo más perniciosas. Fue por eso mismo, que a la luz de las velas ya consumidas por las ansias, decidiste burlar al tiempo; jugándole una mala pasada a tu decretado destino. Saliste a la vida, ideando un sentimiento sencillamente deslumbrante, y su esencia era tan perfecta que resultaba difícil no sentir esa sensación de sana envidia.
Era arduo de creer que aquellas historias con finales felices, de profundo amor eterno y situaciones empalagosas podían ser reales. Y que aquellos cuentos de hadas con los que solo podemos soñar lo que dura aquel film utópico; que nos invita a emocionarnos e ilusionarnos, de repente se convertiría en tu verdad, haciendo tu vida más feliz que nunca.
Ese, era el más suave y agradable de los sueños que alguna vez, pudiste vivir...

...y de repente, aquel ínfimo reflejo que regalaba la luna, se transformó en un atrevido rayo de sol que logra filtrarse por un descuido de aquellas cortinas tendidas sobre las grandes ventanas, que te permitían ahondar en el horizonte, creando un cuadro casi de película.





Viviendo sin corazón.-

lunes, marzo 8

El alcohol nos ha embriagado.

Caí
persiguiendo un pájaro sin dueño
y aterricé en un polvorín
de arenas movedizas
bajo un cielo de betún.



No se si fue la falta de estímulo o el exceso de quietud, pero en un instante, la invadió un aburrimiento difícil de saciar con programas mediocres de sábado a la noche. Evadió cualquier prejuicio, y se perdió en la inmensidad de la noche porteña, con la intención de vivir un deja vu de sus fantasías. Acarició un sinfín de oportunidades inmersas en aquel crepúsculo de verano, bañándose del más sano descontrol. Inundada de certidumbre, le pareció raro, que algo tan añorado, en un simple instante sea arrebatado con tanta facilidad. Boicoteando su propia ilusión, se planteó dejar todo atrás, con el afán de olvidar por completo aquel anhelo; que ahora estaba más lejos que nunca. Decidió desconocer su desencanto y rescatar lo más apacible de aquel momento, guardándose un suave recuerdo de un viable comienzo.


A mi cita fui pero el horizonte se había cansado de esperar.~

domingo, marzo 7

No habrá flores en la tumba del pasado.•

sin causa ni respeto,



Y pensar que desde un primer momento
no tenías la más mínima idea de lo que podía pasar. Cuando uno no tiene expectativas, todo, todo lo sorprende -tené en cuenta que la ilusión, esa estafa necesaria, te puede jugar muy en contra-. Y pensar que pensabas que una parte de tu vida era perfecta, sin advertir que el desencanto se insinuaba con detalles que trataban, inútilmente, pasar desapercibidos. Ahí, es cuando tu pequeña y disgregante burbuja se explotó y te encontraste con la realidad. Sintiendo que todo se desborda, se te va de las manos y, aquel mundo que aceptabas maravillosamente acabado, fue perdiendo brillo frente a tus ojos, sin que puedas hacer algo por recuperar lo que creías entender. Y pensar que sentías que todo podía volver atrás, que estabas viviendo tu vida en un sueño del que imaginabas poder despertar y tragar la más dulce y amarga mentira. Y pensar que el contraste dentro tuyo era de lo más sorprendente, hasta contradictorio. Y pensar que decías que nada te podía afectar. Y pensar, pensar . . .
Simplemente cambió, algo dentro tuyo cambió.



Le vendió sus dudas al viento, y se perdió en la inmensidad...


viernes, marzo 5

pasame, lo que vos

Y no puedo correr, porque es un sueño no me sale correr...





y no puedo escapar, en este sueño no me sale escapar.~



lunes, febrero 8

El lujo es vulgaridad.

Para uno, las cosas de que nos da la vida tienen un valor claro, definido. Las clasificamos de manera puntillosa sin considerar que a veces nos podemos esquivocar. Pensamos que nada lo puede alterar, hasta que, inconscientemente, se altera. Es un minuto, un instante donde estudiamos la situación sin mucho detalle y finalmente, caemos. Más vale prevenir que curar, dice el sabio dicho al que en muy pocas oportunidades respondemos. Pero al fin de cuentas, la decisión es nuestra. Pero siempre fijate que no eches a perder los más valioso, por algo tan vulgar.



fue por una lluvia que realmente moje

jueves, febrero 4

Se cubre con los restos de una canción.

y si llama el no digas nunca que estoy, di que me he ido.


El cielo se tiñó de naranja, parece una perfecta acuarela con delicadas vetas violácea pintadas a mano. Desde una incipiente ventana, se permite apreciar el cuadro melancólico de la gran ciudad; el sol durmiendo detrás de los grandes edificios que se alzan ante sus ojos; simplemente mira como otro día se va. . . Suavemente se acurruca entre sus brazos, escondiendo su cara para que no se note que dos brillantes y dolorosas lágrimas se escapan, sin reparo, de sus ojos; los mismos que cerró para soñar, ilusionarse y escapar de la realidad. Aunque sea por un instante. Simplemente voló, se fue muy lejos. Se fue para olvidarse del ayer, y vivir un presente eternamente distinto. Se fue a donde se sintiera acompañada, feliz. Se fue, solo se fue...
El sol que hace un instante bañaba el horizonte de nostálgias, se escapó como un ladrón entre las casa más bajas; dando lugar a las millones de estrellas que ahora iluminaban la noche. Una brisa leve entraba por aquella ventana que le permitía perderse en lo profundo de aquella ilusión. Se acurrucó nuevamente entre sus brazos para evadir en frío y simplemente se durmió sobre su tibio colchón de nubes, con la esperanza de no despertar jamás junto a su soledad. . .



qué vacío deja la ansiedad

lunes, enero 25

Helado de aguardiente.

...

El sol se filtraba, sin escrúpulos, entre las gruesas y anudadas ramas de aquella parra que se tendía sobre sus cabezas; formando un arte completamente abstracto sobre las lajas del piso. Y mientras su cabeza se desprendía de la razón y giraba entre fantasías lejanas y utópicas, no advirtió que había una doble realidad, que ignoraba por completo, y que siempre sería dura.
Le pareció absurdo que alguien pudiera jugar con las emociones, saboteando su propia objetividad. Por esto, optó por escuchar, sentir impotencia y esperar... simplemente esperar.

jueves, enero 14

Melena de muñeca rota.


Yo no tenía ganas de reir,
tú reías para no llorar;


yo no rezaba para no creer,
tú no besabas para no soñar.


sábado, enero 9

Calla más de lo que dice, pero dice la verdad.

este bálsamo no cura cicatrices, esta rumbita no sabe enamorar...


Una vida llena de colores se hundían en lo profundo de aquel mar turbio que se formo gracias a un nubarrón de cosas que daban vueltas en la cabeza más despistada de todas. Todo por una vil casualidad que debía haber sido absorbente, algo más de lo
normal. Aquellas olas de esperanzas, tropezaban con su sustantividad, concluyendo en grandes estallidos, afligiendo todo aquello que logró ganar en un intento de adornar su rutina. El resultado de aquella amalgama dejaba el más esfímero desierto. Pero qué más, si al fin de cuentas como si para crecer sobraran las escaleras, como si escribiera un ciego un libro abierto...